El sistema depósito-reembolso exige a los usuarios finales pagar un depósito al comprar un aparato eléctrico o electrónico que les sería devuelto en parte o en su totalidad, una vez que retornaran el producto fuera de uso y lo depositaran en un punto de recogida determinado. Por lo general, los depósitos recibidos se centralizan en un fondo colectivo gestionado bien por el Gobierno (público) o por los propios productores (privado).

La implementación o la incorporación de un sistema de depósito-reembolso no solo es posible, sino que, además, presenta importantes ventajas:

  • Se trata de un incentivo económico para los consumidores y los colectores para devolver los RAEE
  • Para que aquellos consumidores que no devuelvan los RAEE puedan reciclarse, deberán soportar un coste más elevado
  • Los reembolsos pueden variar dependiendo del coste del reciclaje en el momento en el que los artículos se devuelven
  • Se amplía la base financiera, ya que se financian las actividades de recogida y reciclaje de todos los aparatos eléctricos y electrónicos, y no solo las de aquellos que se recuperan

No obstante, el sistema plantea también ciertos problemas, tales como:

  • Mayor sensibilidad a los precios
  • Necesita un cálculo preciso del rendimiento de la inversión, debido al coste que supone implementar y controlar el funcionamiento del sistema (por ejemplo, los gastos administrativos, de contabilidad, los controles de detección de parasitismo, etc.)
  • Control y vigilancia para evitar el fraude
  • Compromiso activo de la distribución para una actividad que no es central.

Habida cuenta de los problemas que plantea la implementación de un sistema de este tipo, AMBILAMP no tiene previsto por el momento crear un sistema de depósito-reembolso en España.